mayo 5, 2021
Depresion por muerte de una madre

Depresion por muerte de una madre

Exclusiva: sarah silverman se sincera sobre su lucha con

Ann*, una de mis pacientes, lleva siete meses temiendo el Día de la Madre. Ann, madre de un niño de seis años, estaba y sigue estando devastada por la muerte de su madre el pasado mes de octubre debido a un repentino ataque al corazón. “Sherry, sé que no puedo ignorar el día porque a mi hija le hace mucha ilusión”, dijo en la sesión, “pero no sé cómo superarlo”.
“Mi madre falleció en 2004, cuando yo tenía poco más de treinta años”, revela Andrea, que tiene un blog en NoParentsNoProblem.com. Era la única de mis padres que había vivido para verme crecer. Tampoco tengo hijos, lo que aumenta la miseria… Mi hermana, por ejemplo, hace que sus hijos la celebren como madre, al igual que su suegra. He intentado celebrar el Día de la Madre con ellos… Sin embargo, casi me hace sentir la pérdida de forma más aguda. Sé que es un sentimiento autoinfligido, pero no puedo evitarlo”.
Tanto si tenías una buena relación con tu madre como si no, lo más probable es que fuera la relación más importante que hayas tenido. Las fuertes emociones que ha evocado su muerte son naturales y no hay que temerlas. La gente también evita las emociones fuertes porque teme quedarse atrapada en ellas. No huyas de tu dolor, pero tampoco lo lleves como una manta asfixiante. Tu capacidad de duelo demuestra tu capacidad de amar.

Lidiar con la pérdida repentina y el dolor: perder a mi mamá

Uno de los acontecimientos más estresantes que pueden ocurrir en la infancia es la muerte de uno de los padres. En Estados Unidos, se calcula que el 3,5% de los niños menores de 18 años (aproximadamente 2,5 millones) han perdido a uno de sus padres. uno. Entonces, ¿cómo afecta la muerte de un padre a un niño?
En algunas familias, supone una mayor presión para que el niño afligido asuma las responsabilidades parentales y se aleje de sus amigos. En otras, la ausencia de los padres suele ir acompañada de signos de mal bienestar psicosocial, cambios de comportamiento, aumento del estrés y trastornos del sueño. 4. La pérdida de la madre o el padre tiene importantes consecuencias psicológicas. Los niños que han perdido a uno de sus progenitores son más propensos a desarrollar problemas de salud mental (como depresión, ansiedad, quejas somáticas y síntomas de estrés postraumático), tienen una educación más corta, un menor rendimiento académico, una autoestima más baja 5 y tienen más comportamientos sexuales de riesgo. 6. Dadas las consecuencias negativas a largo plazo de la muerte de los padres, es fundamental que la sociedad ayude a los niños a realizar el duelo de forma saludable. Por otra parte, las creencias culturales y los malentendidos persistentes suelen obstaculizar el apoyo adecuado a los niños, causándoles daño.

5 poderosas formas de afrontar la muerte, el dolor y la pérdida

Una persona en duelo requiere mucho apoyo emocional a lo largo del proceso de duelo y durante el mismo. Puede encontrar más información en Dolor y duelo. Encontrar apoyo es crucial para que la persona se recupere y acepte la pérdida. La familia, los amigos, los grupos de apoyo, las organizaciones comunitarias y los profesionales de la salud mental (terapeutas o consejeros) pueden ser de ayuda.
La persona afligida debe pasar por el proceso de duelo y debe ser capaz de hacerlo a su propio ritmo. El proceso de duelo llevará mucho tiempo para algunas personas. Cuando una persona estaba cerca del fallecido, es más probable que esto ocurra. Esto puede llevar a una condición conocida como duelo complejo.
Se denomina “duelo complicado” o “duelo no resuelto” cuando no se produce lo que se considera un “duelo normal”, o si el duelo se prolonga durante mucho tiempo sin progresar. El duelo complicado puede manifestarse de diversas maneras, entre ellas: Para las personas que cuidan a un ser querido que padece una enfermedad de larga duración, el duelo complicado puede comenzar mientras su ser querido aún está vivo. Los cuidadores que están sometidos a mucho estrés, especialmente si el pronóstico es sombrío, son más propensos a experimentar un duelo anormal incluso antes de la muerte.

Era una madre soltera, sin empleo y sin dinero, con

Cuando un padre de un adulto muere, hay una expectativa casi tácita de que no te golpee en la cara. Se espera que un adulto acepte la muerte como parte de la vida y que afronte todas las pérdidas inesperadas con madurez. ¿Pero qué implica eso exactamente? ¿Que no debes estar triste? ¿Que debes estar tan agradecido de que no hayan muerto cuando eras un niño que no tienes que llorar por ellos? Las consideraciones anteriores demuestran que el dolor está infravalorado.
El duelo es el reflejo de una relación rota. El hecho de que seas un adulto o que tu madre o tu padre hayan vivido una larga vida no influye en la magnitud de tu pérdida. Nuestra cultura nos presiona mucho para que superemos nuestras pérdidas y pasemos página. Pero, después de 30 años, ¿cuánto tiempo te duele el hombre que fue tu padre? ¿Sientes menos pena por tu madre de 50 años? La pérdida se produce en un instante, pero las consecuencias duran toda la vida. El duelo es genuino porque la pérdida es genuina. Cada pérdida deja su marca, tan distinta e individual como la persona que hemos perdido. No importa la edad que tengamos.

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